21 de enero de 2014

ORGANIZAR EL ARMARIO

"No tengo nada que ponerme".


Mantener la ropa en orden es la eterna lucha. Aunque parezca excesivo,

invertir algo de tiempo en organizar nuestra ropero puede ahorrarnos tiempo y disgustos,

además de mejorar nuestra forma de vestir e influir positivamente en nuestro estado de ánimo.

Lo ideal seria encontrar lo que buscas al primer golpe de vista.
Si no ves todo lo que tienes terminarás poniéndote siempre lo mismo,
no le sacarás todo el partido a tu fondo de armario y gastaras más dinero en renovarlo.
Si tienes un vestidor amplio puedes planificar diferentes zonas según tus necesidades:
barras, estantes, zapatero, cajones, altillos, etc. y construir el sueño de toda mujer.

Pero el verdadero reto está en organizar armarios pequeños.

Apunta algunas claves para que tu ropero esté organizado:


HACER LIMPIEZA


Un consejo práctico es hacer inventario una vez al año. Como dice mi madre,

"si no te lo has puesto en los dos último años, nunca más volverás a ponértelo".
Se realista y deshazte de lo que no te sirve o no te pones. Dónalo o véndelo.


CLASIFICA Y VENCERÁS


Organiza los estantes/cajones por tipo de prenda o uso.
Del mismo modo deberemos reorganizar y mantener el armario según la estación de año.
Usa cajas y cestas para guardar la ropa de otra temporada o que no usas a menudo.

Sustituye las perchas de madera por otras más finas de metal.
Triplica el espacio usando chapas de latas o clips de oficina para unir dos perchas (Fig.3).
Esto también sirve para tener preparado el outfit/conjuntito de mañana ;)

Una librería tipo Billy de Ikea puede servir de zapatera además de escaparate de bolsos
y carteras de mano. Si lo colocas bonito y ordenado parecerá que estás en la tienda.

Igual que la ropa, separa los zapatos de otra temporada.
Guárdalos en cajas con el frente transparente para tenerlos controlados.
Apílalos en el altillo o aprovecha el espacio de debajo de la cama.


SÁCALE PARTIDO A CUALQUIER RINCÓN


Enrolla las camisetas en lugar de colocarlas en una pila,
para tenerlas a la vista al abrir el cajón y evitar que se arruguen.

Coloca ganchos en las puertas abatibles del armario
y aprovecha ese espacio para colgar collares, corbatas y cinturones.

Cuelga los zapatos o los sombreros de la pared si te atreves.

Usa cestas de mimbre, de tela y metálicas, baúles, maletas vintage, etc.
como almacenaje extra, son decorativas y aportan un punto muy personal.

Si te queda espacio en la habitación utiliza un galán de noche
o un burrito para no tener la ropa por ahí en una silla,
y déjala preparada para no gastar tiempo en decidirlo por la mañana.

Por último, coloca unos clavos (especia) en una bolsita de tela para eliminar malos olores.













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