La luz y algunos químicos, permite plasmar imágenes. No os cuento nada nuevo. Es la magia de la luz. Pero no hablo de fotografía, aunque no está muy lejos. Se llama cianotipia.
Es un procedimiento que se usaba principalmente para reproducir dibujos y planos de arquitectura. El astrónomo inglés Sir John Herschel inventó este procedimiento en 1842. Es el mismo caballero que acuñó los términos positivos y negativos, fotografía e instantánea y descubrió el fijador de las sales de plata.
“De la mezcla del citrato de hierro y el ferricianuro de potasio resulta una solución acuosa fotosensible, que se utiliza para recubrir un material (normalmente papel). Una imagen positiva se produce exponiéndola a una fuente de luz ultravioleta (como la luz solar) con un negativo. La luz ultravioleta reduce el hierro (III) a hierro (II). A esto le sigue una reacción compleja del hierro (II) con ferricianuro. El resultado es una sustancia insoluble al agua, de color azul cian (ferricianuro férrico) conocido como azul Prusia o Turquesa.”
Wikipedia
Las
impresiones pueden hacerse con negativos de gran formato, película
litográfica, o por contacto de cualquier objeto cotidiano. Después se enjuaga el soporte para elimina las sustancias solubles y sólo
queda el colorante azul. Como si se tratara de una cámara estenopeica o
una ampliadora fotográfica.
Actualmente existe tela tratada con químicos que cambia de
color al exponerla al sol, dejando plasmadas siluetas y formas. Inspiración y estampados.
Ilustraciones de los libros de botanica de Anna Atkins, serie British Algae, de 1843.




